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Plan energético nacional

¿Qué es?

El Plan Energético Nacional es un documento de prospectiva energética que plantea escenarios indicativos de largo plazo para la consecución de los objetivos de política pública. Con los escenarios de largo plazo se puede identificar el rol que juega la tecnología en el abastecimiento energético, la reducción de costos y los compromisos ambientales del país.



PEN 2020 – 2050: Transformación energética para el desarrollo sostenible

 
Plan Energético Nacional PEN 2020-2050: La transformación energética que habilita el desarrollo sostenible.

El propósito del PEN 2020-2050 es proponer una visión de largo plazo para el sector energético colombiano y explorar los posibles caminos para alcanzarla.

El PEN 2020-2050 es un documento indicativo de prospectiva energética y presenta los caminos que se podrían emprender para alcanzar la transformación energética que habilite el desarrollo sostenible de Colombia y cuáles son las implicaciones de cada camino, en términos de abastecimiento energético, aporte al cambio climático, riesgos tecnológicos y costos para el sector.

En este texto se presentan escenarios energéticos de largo plazo, a través de los que se pueden analizar aspectos tecnológicos y económicos asociados a la transformación energética, que sirven como punto de apoyo en las decisiones estratégicas del sector.

El PEN 2020-2050 resulta del engranaje de 3 piezas fundamentales: una vi¬sión multidisciplinaria de largo plazo, la construcción colectiva entre gobierno y sociedad; y el modelamiento y análisis energético en la UPME.



Presentación PEN Tomo 1
Presentación PEN Tomo 2
Resumen Ejecutivo PEN 2020 - 2050
Plan Energético Nacional 2020 - 2050



En el PEN 2020-2050 se propone una visión de largo plazo del sector energético: la transformación energética como habilitador del desarrollo sostenible del país.
La transformación se entiende como el cambio hacia un sector energético descentralizado, descarbonizado y digitalizado. Por su parte, el desarrollo sostenible supone un equilibrio entre crecimiento económico, la protección al medio ambiente y el asenso social de la población vulnerable.

Con esta visión como faro orientador, se proponen 4 pilares que deberían sustentar la política energética: la seguridad y confiabilidad del abastecimiento, la mitigación y adaptación al cambio climático, la competitividad y el desarrollo económico y la gestión del co¬nocimiento y la innovación.
​Sustentado en los pilares y objetivos planteados, en el PEN 2020-2050 se exploran cuatro escenarios: Actualización, Modernización, Inflexión y Disrupción. En cada escenario se simulan trayectorias de demanda energética a largo plazo a partir de diferentes supuestos de oferta y desarrollo tecnológico con distintos grados de riesgos, costos e impactos.

Como resultado de este ejercicio se puede concluir que la transformación energética es un proceso que toma tiempo, requiere inversiones y se habilita a través de señales de política pública.

  • El reto de los próximos 30 años será abastecer una demanda creciente con menos combustibles fósiles. Los combustibles líquidos seguirán participando en la matriz energética, las posibilidades para avanzar hacia la descarbonización son los gases combustibles, fuentes no convencionales de energía renovable, así como el recambio tecnológico.

  • El sector transporte será el gran protagonista en la transformación. Los potenciales ahorros de energía que se pueden alcanzar con la adopción de mejores tecnologías, los progresos de la electrificación vehicular y las perspectivas de desarrollo de hidrógeno (y otros biocombustibles avanzados) hacen del sector transporte el principal actor del país en términos de cambio energético y mitigación del cambio climático en los próximos 30 años.

  • Las fuentes no convencionales serán el factor democratizador del sector energético. La generación distribuida con fuentes fotovoltaicas y el almacenamiento de energía habilitan una proliferación de alternativas de abastecimiento y distribución que favorecen la entrada de nuevos jugadores y empoderan a los usuarios finales.

  • La transformación energética es un nicho de nuevos negocios y oportunidades. El desarrollo de nuevas fuentes de producción y formas de consumo de energía abren posibilidades para la inversión, formación de capital humano, investigación y desarrollo de nuevos productos que agreguen valor a la economía del país.









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